BIEN COMÚN
De la dignidad, unidad e igualdad de todas las personas deriva, en primer lugar, el principio del bien común, al que debe referirse todo aspecto de la vida social para encontrar plenitud de sentido.
Según una primera y vasta acepción, por bien común se entiende « el conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y más fácil de la propia perfección »
El bien común no consiste en la simple suma de los bienes particulares de cada sujeto del cuerpo social.
Siendo de todos y de cada uno es y permanece común, porque es indivisible y porque sólo juntos es posible alcanzarlo, acrecentarlo y custodiarlo, también en vistas al futuro.
Como el actuar moral del individuo se realiza en el cumplimiento del bien, así el actuar social alcanza su plenitud en la realización del bien común.
PROPIEDAD PRIVADA
La propiedad privada asegura a cada cual una zona necesaria para la autonomía personal y familiar y debe ser considerada como ampliación de la libertad humana.
La propiedad privada es un elemento esencial de una política económica, social y democrática y es garantía de un recto orden social. El orden social postula que la propiedad de los bienes sea accesible a todos por igual, de manera que todos se conviertan en propietarios.
La tradición cristiana ha entendido al derecho de la propiedad privada como el derecho común de todos a usar los bienes de la creación entera: el derecho a la propiedad privada como subordinada al derecho al uso común, al destino universal de los bienes.
El principio del destino universal de los bienes afirma que los bienes de la creación permanezcan finalizados y destinados al desarrollo del hombre y de la humanidad entera.
La propiedad privada es un instrumento para el respeto del principio del destino universal de los bienes, y es un medio, no un fin.
Al tener una propiedad privada, la persona va a poder tener mejores condiciones de vida, seguridad para el futuro y mayores oportunidades de elección.
Es imposible promover la dignidad de la persona si no se cuidan la familia, los grupos, las asociaciones, las realidades territoriales locales, en definitiva, aquellas expresiones agregativas de tipo económico, social, cultural, deportivo, recreativo, profesional, político, a las que las personas dan vida espontáneamente y que hacen posible su efectivo crecimiento social.
Es éste el ámbito de la sociedad civil, entendida como el conjunto de las relaciones entre individuos y entre sociedades intermedias, que se realizan en forma originaria y gracias a la « subjetividad creativa del ciudadano ».
La red de estas relaciones forma el tejido social y constituye la base de una verdadera comunidad de personas, haciendo posible el reconocimiento de formas más elevadas de sociabilidad.
¿A que apunta el principio?
Como no se puede quitar a los individuos y darlo a la comunidad lo que ellos pueden realizar con su propio esfuerzo e industria, así tampoco es justo, constituyendo un grave perjuicio y perturbación del recto orden, quitar a las comunidades menores e inferiores lo que ellas pueden hacer y proporcionar y dárselo a una sociedad mayor y más elevada, ya que toda acción de la sociedad, por su propia fuerza y naturaleza, debe prestar ayuda a los miembros del cuerpo social, pero no destruirlos y absorberlos »
Conforme a este principio, todas las sociedades de orden superior deben ponerse en una actitud de ayuda («subsidium») —por tanto de apoyo, promoción, desarrollo— respecto a las menores.
De este modo, los cuerpos sociales intermedios pueden desarrollar adecuadamente las funciones que les competen, sin deber cederlas injustamente a otras agregaciones sociales de nivel superior, de las que terminarían por ser absorbidos y sustituidos y por ver negada, en definitiva, su dignidad propia y su espacio vital.
Subsidiaridad positiva y negativa
A la subsidiaridad entendida en sentido positivo, se la entiende como ayuda económica, institucional, legislativa, ofrecida a las entidades sociales más pequeñas, mientras que por otro lado corresponde una serie de implicaciones en negativo, que imponen al Estado abstenerse de cuanto restringiría, de hecho, el espacio vital de las células menores y esenciales de la sociedad. Su iniciativa, libertad y responsabilidad, no deben ser suplantadas.
Enemigos de la subsidiaridad
Con el principio de subsidiaridad contrastan las formas de centralización, de burocratización, de asistencialismo, de presencia injustificada y excesiva del Estado y del aparato público: « Al intervenir directamente y quitar responsabilidad a la sociedad, el Estado asistencial provoca la pérdida de energías humanas y el aumento exagerado de los aparatos públicos, dominados por las lógicas burocráticas más que por la preocupación de servir a los usuarios, con enorme crecimiento de los gastos ».
La ausencia o el inadecuado reconocimiento de la iniciativa privada, incluso económica, y de su función pública, así como también los monopolios, contribuyen a dañar gravemente el principio de subsidiaridad.
La palabra proviene de "soldar", "estar soldados", unidos.
¿Qué nos recuerda este principio?
- que somos seres esencialmente sociales (no alcanzamos nuestra plenitud solos)
- que todos tenemos la misma dignidad, valor intrínseco.
- que todos tenemos un destino común, por lo que, lo natural es que nos encontremos en la unidad.
¿Qué busca este principio?
Hacer entender que, buscando todos lo mismo, la felicidad, y necesitando de los demás, somos "del mismo equipo"y como tal debemos actuar, buscando todos el bien común, las condiciones básicas para que todos nos desarrollemos hacia la plenitud.
Ahora bien, algunos tienen cosas que al otro le falta y viceversa, por lo cual, cada uno debe, en su camino, ayudar al otro a que continué hacia la meta.
¿Qué hace este principio?
Ordena las instituciones humana, superando el pecado del egoísmo e individualismo que las destruye, desarrollando la conciencia de la unión en el destino común mediante ordenamientos, leyes y reglas de mercado.
¿Qué supone la solidaridad?
Está ligada a la justicia por la búsqueda mutua del bien común, una responsabilidad mutua de los individuos y en la concepción de la sociedad como una unidad.
¿Por qué es importante?
De la solidaridad dependen la mantención de las condiciones que facilitan la existencia del hombre, los recursos, para que las próximas generaciones puedan disfrutarlas.
Es un deber que todos han de cumplir responsablemente y aspirando al bien común.
Como fomentar esa participación:
Procurar que el otro:
- Sea informado
- Escuchado
- Involucrado en las actividades que se desarrollan
- Evitar el desinterés por lo político
Lo contrario a la participación
Se trata del totalitarismo, que puede darse en tres formas:
- directo. Se suprime la participación
- vedado: solo esta como derecho en el papel pero no se ejerce
- indirecto: se ponen tantos requisitos que finalmente se pierde el interés por participar.
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